-Uno de los nobles objetivos de este Grupo, consiste en cocinar entre amigos y con preferencia del recetario tradicional gaditano. A día de hoy, podemos comentar orgullosos, que prácticamente todos los socios del GGG cocinan con relativa frecuencia e incluso algunos se encargan de la “Cocina diaria en su casa”, de forma, más o menos rutinaria, y todo indica que cumplen y progresan adecuadamente.
-En su momento nos ofertaron locales similares a los “txocos vascos”, pero no se alquilaron por el grado de compromiso que se adquiría y que nos alejaba de nuestra doctrina de pasarlo bien entre amigos.
-Revisando nuestro curriculum culinario, han sido muchos los sitios en los que hemos cocinado, de forma más o menos ocasional y otros donde nos hemos asentado durante largas etapas. Así tenemos, en la Isla, la VENTA VERGARA en 1988, con el apoyo de José Vergara (Jefe de cocina del Hospital Mora y posteriormente del Hospital de Pto Real), y de la que guardo –entre otras- el recuerdo de una cena con “menú cardiosaludable”, con charla previa de los eminentes cardiólogos, Dres. Espelta y V. González, (dep). Aproximadamente a los dos años, 1990, alcanzamos a disfrutar de los fogones del ACHURI, restaurante vasco-andaluz de la c/Plocia (actualmente la vía más gastronómica de Cádiz) de la mano de Jon Monasterio, que recordando las costumbres de su tierra, disfrutaba casi tanto o más que nosotros.
-La filosofía de estas reuniones, pasaban por la elaboración por algunos socios y sus marmitones, de un menú más o menos complejo, aportando los ingredientes estrellas (o se les encargaba al restaurador) y surtiéndonos del restaurante para productos básicos (léase, aceite, especias, arroz, papas, vinos...etc). Por supuesto se abonaba el menú con la reducción de lo aportado. Tan o más importante que la propia comida, es la “reunión” posterior donde se explica el menú resaltando su gaditanismo y los vericuetos de su elaboración, abonándose la cuenta, animados con café y bajativos –bajo prescripción facultativa privada- para finiquitar la velada con una reunión administrativa que complementa el evento.
-Por una discusión y un malentendido, fuimos invitados a dejar Achuri, allá por el año 2006-07, y producto de la amistad que nos une con el amigo Miguel Pelayo, llegamos al Bar Terraza en plena plaza de la catedral gaditana. Como las comparaciones, siempre son odiosas, no las haremos y sólo comentar que estamos encantados con el sitio (aunque la cocina es mucho más reducida) y con su plantilla profesional y el buen ambiente que preside nuestras reuniones mensuales, que datan de 2008. *Fin 1ª parte-Continuará
José Manuel Pérez Moreno